No te preocupes, tú simplemente quédate aquí y NO te muevas... *digo alejándome poco a poco hacia la puerta y sin parar de mirarle por si las moscas. Al fin cierro la puerta y bajo corriendo las escaleras. Sin saludar a nadie salgo en busca de algunas plantas, y de nuevo entro sin saludar y voy a la cocina a preparar el brebaje. Una vez preparado subo las escaleras y de nuevo entro en el cuarto donde estaba Kurokku, suspirando al ver que no se ha dormido* Bien... *murmuro con una sonrisa*
Toma, Kurokku-san ^^ *le digo mientras me acerco a él entregándole un bol con el brebaje* Esto hará que se te quite el efecto de la droga *se lo doy sin decirle que había añadido unas plantas que actuaban como un fuerte somnífero*